Cofradía de Nuestro Padre Jesús - Jerez de los Caballeros

Eres el Visitante Número


Contador gratis

viernes, 25 de marzo de 2016

Sermón de Pregones 2016. Por Sandra Carbonero Redondo


Sermón de Pregones 2016. Por Sandra Carbonero Redondo
Era un 25 de marzo como hoy. Concretamente, el 25 de marzo del décimo octavo año del Gobierno de César Tiberio. Aquel día, Jesús de Nazaret es sentenciado a muerte injustamente. Fue condenado por aquellos que antes lo habían aclamado. Ahora piden que lo crucifiquen como un vulgar ladrón o como un asesino. Se les había olvidado que Jesús es el Hijo de Dios. El Rey de los Judíos. El Salvador. El que sanaba a los enfermos. El que daba de comer a los pobres. El que enseñaba a los niños y jugaba con ellos. El que defendía a las mujeres. El que vino a predicar el mensaje de Dios. Quien dio la vida por nosotros.
¿Quién puede atreverse a crucificar a un hombre tan justo? Sólo los que padecen una ceguera en el alma y en el corazón pueden hacerlo.
Jesús fue capturado mientras oraba en el jardín de Getzemaní por culpa de la traición de Judas. Lo vendió por unas monedas de plata, que en realidad le salieron muy caras. Cristo era consciente de que su final estaba cerca, pero él siempre tuvo presente cuál era su destino y siempre lo miró de frente.
 El mismo día de la Pascua Judía, Jesús fue juzgado ante el Sanedrín y fue hallado culpable por el delito de blasfemia. Pero, ¿cómo va a cometer Jesucristo tal ofensa contra su padre? Esto sólo podía ser obra de unos incrédulos.
Tras este tiránico juicio, fue conducido ante Poncio Pilato, continuando con la tradición de liberar a un preso en esa efeméride. Pilato se acercó a Jesús y le dijo “¿Entonces, tú eres Rey?”. A lo que Jesús le contestó: “Tú lo dices: yo soy Rey. Para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo aquel que es de verdad, escucha mi voz”[1].
Pilato, sí creía en la inocencia de Jesús, pero su cobardía provoca que sean otros los que dicten sentencia. El pueblo soberano es el que habla, bajo el influjo de la presión de los sacerdotes. La cobardía y el miedo sí son pecados y te llevan a la debilidad, al egoísmo y la mentira. Y en este caso, Pilato llevo a Cristo a la crucifixión.
Claudia Prócula, la esposa de Pilato, aconseja a su marido para que se aleje de la locura que se va a cometer: “No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él”.  Pilato se lava las manos delante del pueblo: “Inocente soy yo de la sangre de este justo; vosotros veréis”[2].
A lo que el gentío respondió: “Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos”[3].
Pilato, atendiendo a los gritos del pueblo, optó por liberar a Barrabás y a Jesús lo mandó a azotar.  “Y los soldados entretejieron una corona de espinas, y la pusieron sobre su cabeza, y le vistieron con un manto púrpura”[4] mientras se burlaban de él y le decían: “¡Viva el Rey de los Judíos!”.
            Jesús acepta su sino con total valentía y entereza. Lo que hizo fue darnos de nuevo una auténtica lección que debemos implantar en nuestras vidas. Nunca debemos mirar atrás. Siempre adelante para plantarle cara a los malos momentos, a los problemas y a las injusticias.
            Jesús de Nazaret fue obligado a cargar con una cruz hasta el Gólgota. Simón, el cirineo, lo ayudó en ese largo y tortuoso camino. En él, se encontró con su madre. Sus últimas palabras. Sus últimos besos. Sus últimos abrazos con ella. La despedida entre una madre y un hijo condenado a muerte. También se tropezó con la piadosa Verónica, que limpió su rostro sudoroso y ensangrentado para intentar sosegar su amargura.
            Ya en el Calvario, lo clavaron en la cruz en medio de dos malhechores. Y junto a él, un letrero con la inscripción “Jesús, el Nazareno, el Rey de los Judíos”. Jesús jamás mereció tal castigo ni sufrimiento.
            Al entrar la tarde, no pudo soportar tanto dolor y mirando al cielo se dirigió a su padre: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”[5]. Los allí presentes, aseguraron que tras ese lamento agónico Jesús expiró entregando su alma a Dios.          
Poncio Pilato atendió la petición de José de Arimatea para bajar el cuerpo de Cristo de la Cruz. Lo envolvieron en unas sábanas de pureza y lo colocaron en el sepulcro sellado tras una pesada roca.
            Cuando caía el alba del tercer día, su madre María junto a María Magdalena y María Salomé fueron a visitar a Jesús para ungir su cuerpo con acetites aromáticos. Cuentan que hubo un estruendo. Un temblor de tierra. Que estaba allí un Ángel, junto al sepulcro de Jesucristo. Que les habló y les dijo: “No os asustéis; buscáis a Jesús Nazareno, el que fue crucificado. Ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar donde lo pusieron”[6]. La gigantesca roca que lacraba la tumba ya no lo hacía. Las tres Marías se acercaron. El sepulcro estaba vacío. El milagro se había obrado. Jesús había resucitado.
Cristo decidió aparecerse ante los once apósteles y les dijo: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvado; mas el que no creyere, será condenado”[7].
            Por todos estos acontecimientos, nosotros estamos aquí hoy. Recreando la vida, muerte y resurrección de Jesús. Siguiendo sus pasos y sus enseñanzas muy de cerca. Sin perder la fe en él, ni tan si quiera en los momentos de debilidad. A pesar de seguir pasando los años o los siglos, nosotros seguimos recordándote y lo seguiremos haciendo, porque sabemos lo que hiciste y haces por nosotros siempre.
            Y por mí. Porque a pesar del agradecimiento que le debo a Junta de nuestra Cofradía por dejarme estar este Viernes Santo aquí, hablándote, sé que en el fondo eres el responsable de otorgarme este honor que me ha convertido en la primera mujer que da el Sermón de Pregones. No tendré suficientes Viernes Santos en mi vida para poder agradecértelo.

Salida del pregonero
 Introducción al pregonero
Pilato le preguntó al pueblo: “¿y qué hago con Jesús, llamado el Mesías? Contestaron todos: “¡qué lo crucifiquen!”. Pilato insistió: “¡pues qué mal ha hecho!”. Pero ellos gritaban más fuerte: “¡qué lo crucifiquen!”. Entonces soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran[8].

 Intervención del pregonero
Sentencia de Pilatos
Yo, Poncio Pilatos, juez
del Sacro Romano Imperio,
Presidente de Judea,
por nuestro César Tiberio
el año Décimo octavo
de su acertado Gobierno
a veinticinco de Marzo,
decreto, mando y ordeno:
Sufra el último suplicio
el reo Jesús Nazareno,
siendo en una cruz clavado,
en un lugar destinado
a cumplir este tormento
sirviendo así de escarmiento
a todo hombre malvado,
para que nadie sea osado
levantarse contra el César
que lleve la cruz a cuestas,
que muera entre dos ladrones.
Que nadie de esto se asombre
porque siendo un puro hombre
dijo hacerse el Hijo de Dios,
ese testimonio dio
el Pontífice a su gente
pidiendo a voces su muerte.
Con milagros engañosos,
enredador, mentiroso,
endemoniado, embustero,
enemigo declarado
del César, Dios y Senado.
Por eso lo han condenado
a muerte de cruz al infame.
Pues que tan mal ha obrado,
quien tal hizo que tal pague.

Retirada del pregonero y los romanos

 Introducción al Ángel
Entre el clamor popular de un pueblo bárbaro e ignorante, aparece una voz dulce e indulgente pidiendo clemencia por el Hijo de Dios. Un Ángel valiente que alza su voz entre la multitud por abogar por la verdad y la pureza de tus palabras. Palabras que dejaste grabadas con sangre en el alma de tus fieles y que aún continuamos predicando en tu Nombre.


 Intervención del Ángel
Y esta es la mayor injusticia
que jamás se ha visto en el mundo,
pues llevan a crucificar
al Hijo de Dios natural
y de las purísimas entrañas
de María Santísima.
Porque quiso hacerse hombre
y llevar sobre sus hombros
el peso de nuestras culpas.
Sanando a los enfermos,
resucitando a los muertos
y enseñando a los ignorantes
la verdad de la Doctrina.
Por eso le han condenado
a una muerte afrentosa,
por odio envidia y furor
y respeto de la tierra.
¡Esta sí que es la verdad!

2’ Cambio de Guardia

 Son casi las 7 de la mañana. Los primeros rayos de sol intentan romper entre las nubes para colarse por la cerradura de la Puerta del Sol. Ahí se agolpan nervios, emoción, pasión y un sinfín de sentimientos entorno a Jesús. Tus hermanos llevan un año soñando con poder caminar junto a ti en el sendero de tu muerte y resurrección.
La Iglesia de Santa María de la Encarnación se tiñe de nazareno y oro. Una parroquia llena de capirotes y cirios entre los que se esconden pequeños que se agarran y acurrucan entre los brazos de sus padres. Sus ojos son el reflejo de una estampa única e imborrable. Es la primera vez que se enfundan su túnica. Tal vez no llegarán ni a recordad el día de hoy con el paso de los años. Sólo conservarán ese bello momento a  través de fotos antiguas. Pero lo que es sí es seguro, es que continuarán con la tradición haciendo lo propio con sus hijos, como hicieron con nosotros.
Faltan 20 minutos para la primera Levantá, pero desde hace horas, ya aguardaban tus costaleros en las puertas de la Iglesia con entusiasmo para sostenerte en sus hombros. Para intentar coger la pata del caballo. Para soportar contigo el peso de esa Cruz que te impusieron. Para escuchar el primer Arriba Jesús y todos al unísono y a la voz y martillazo de Antonio hacerte tocar el cielo.
Mientras tanto, la Banda de Jesús afina sus notas para acompañar a su Cristo por las calles de Jerez a los sones de A tus pies Nazareno, Bajo la luz de tu mirada o La Saeta. Melodías que tratan de apaciguar tu camino que está escrito con una tinta perpetua en sus partituras. Tus músicos intentarán ofrecerte su mejor actuación, dejándose la piel después de todos los esfuerzos que han realizado a lo largo del año en cada ensayo.
Y tu escolta romana. Esa que puede que en el pasado no fuera justa contigo obedeciendo las órdenes que le daban. Ahora está ahí por ti. Aunque hoy te escolten, eres tú el que los escoltas cada día de sus vidas.
Pero hay alguien que nunca te deja solo. Unos pasos más atrás, irá tu angelical madre. Esa cara de niña curtida ya en mil batallas que han agrietado su corazón. Una madre nunca abandona a su hijo. Lo protege y lo cuida toda la vida. Su amor nunca podrá compararse con nada en el mundo.
Ni tampoco te abandonan tus fieles: San Juan, tu discípulo más aventajado y María Magdalena, la que tuvo el privilegio de ver tu ascensión al Cielo.
Se abre la Puerta del Sol. ¡Es la hora! La Cruz de Guía ya está en la calle. Los costaleros se ponen en sus puestos. “¡Arriba con él!”. Los corazones se aceleran. La piel se eriza. Las lágrimas ruedan por las mejillas. No hay palabras para describir este momento. Sólo aquellos que te llevamos muy adentro sabemos lo que supone esa amalgama de sentimientos.
Con templanza atraviesas el arco de la Puerta, bajo la Marcha Real, para continuar con paso firme tu recorrido que ahora comienza. Tus nazarenos te siguen intentando encender sus cirios para iluminar y dar calor a tu calvario. Aunque, es cierto, que el siempre desapacible aire que ronda por este barrio, querrá jugarles una mala pasada.  
Poco a poco Jesús irá por Monte Dorado, para bajar por Maraver y adentrarse por la larga calle de San Agustín. Sabe que al final de ella le aguardan los jerezanos impacientes por ver la ceremonia del Encuentro.
Entretanto, por las callejuelas de Santa María, va la Virgen de la Encarnación entre silencio y recogimiento. Las palabras de Pilato aún resuenan en su cabeza. Su manto negro aguanta el peso del dolor de una madre que con angustia espera el triste final de su hijo. Sus costaleros les prestan sus hombros para apoyarse en su sufrimiento, mientras Joseli los conduce a su destino.  
La custodian San Juan y María Magdalena. La guían en el reencuentro con su hijo. El arrojo, la valentía y la audacia que poseen ambos es comparable a la de sus portadores. Esos jóvenes y a veces niños que sueñan con poder llevar sobre ellos a Jesús el día de mañana. Son tan sólo sus inicios. Pero entre ellos también hay chicas que los portan, demostrándonos cada Viernes Santo su coraje y su raza.
Quedan 15 minutos para la primera Levantá.
En la Plaza de España ya hay un runrún. Todos están expectantes. ¡Jesús está llegando! El fervor por Nuestro Padre Jesús provoca que muchos aguanten horas y horas sin dormir sólo por verlo. Otros, se levantaron muy temprano para intentar coger sitio en esa abarrotada plaza.
Los primeros nazarenos se van colocando en la escalinata de San Miguel. En lo alto de ella, se situará La Buena Mujer, mientras emergen los primeros compases de la Banda. ¡Ya está cerca! Una prolongada fila de nazarenos se adentra por el Paseo, seguida de numerosas mujeres que intentan cumplir las promesas que le hicieron nuestro Señor, alumbrando su rostro y arropándolo en su desdicha. Los romanos también están en sus puestos, con esos fríos golpes de tambor que se te clavan como puñales, presagiando lo peor.
¡Ahí están tus costaleros! Son docenas los que te acompañan. Ya se ve la sombra de tu reflejo en la esquina. Entras por la Plaza entre fulgor y palmas. Tu caminar es seguro con tu túnica nazarena y tu cruz a cuesta, con la que te ayuda Simón, sobre un sendero de claveles rojos. Te franquean cuatro soldados romanos. Uno de ellos, a caballo. Delante de la Buena Mujer, te asientan. Ella proclama tu inocencia frente a los jerezanos. Poco a poco te acercas a ella. Tu rostro limpiará y en su pañuelo lo imprimirás.
San Juan se abre paso entre la multitud. María Magdalena lo sigue. ¡Ya divisan a Jesús! Salen a buscar a su madre, que aguarda el reencuentro con su hijo. La Virgen de la Encarnación deambula por la plaza lenta y afligida, mientras escucha la plegaria de la Buena Mujer. Su semblante lo dice todo. Entre su candidez resaltada entre hermosas flores blancas y velas de llamas infinitas, las lagrimas afloran empañando su belleza. Un llanto desconsolado ante su hijo. Es por la pena de perderlo y a la vez, por la alegría de verlo.
La escolta romana le cierra el paso. Las lanzas la frenan. Pero no se da por vencida. Lo intenta una y otra vez hasta lograr su objetivo. La Virgen escapa de los romanos y se funde en un conmovedor beso con Jesús, arropados por sus costaleros. La plaza vibra de emoción. Para tus hermanos, no hay momento más bello en la Semana de Pasión.
Toca procesionar sin cesar por las calles de nuestra ciudad. La calle “Arriba” se hace pequeña cuando nuestra cofradía se adueña de ella. Jesús la va inundando de exaltación. Las numerosas esquinas están hasta rebosar y los balcones cuelgan el cartel de “No hay billetes” para verte de cerca.
Desembocas en el Arco de Burgos. Atraviesas la antigua puerta de entrada a Jerez. Lo haces con magisterio y señorío. El aroma a perrunillas y a anís nos va embriagando. Estamos llegando a la Avenida de Portugal, donde haremos una parada obligada para que los costaleros y hermanos repongan fuerzas, gracias a las viandas con las que María nos obsequia.
            El Barrio de los Mártires comienza a despertar al compás de las marchas de la Banda. Los vecinos calloncos te reciben después de haber vivido su noche más grande. Lo hacen de forma cálida y acogedora. Mira qué grandeza tienes, que hasta en esta barriada, sus Señores comparte protagonismo en sus ventanales contigo.
Giras por la Corredera. Las Hermanas de la Cruz te anhelan con las puertas de su casa abierta. Santa Ángela, desde su altar, te observa con lágrimas de emoción. Y las Hermanas te rezan y te imploran que cuides a sus niñas y a los enfermos.
¡Ya vamos de vuelta! Se nota en el ambiente. Los más rezagados van a verte. La calle “Abajo” se reviste de alegría y color al pasear por ella. Nos queda el último tramo por Amargura, Pepe Ramírez y El Reloj.
Falta apenas 7 minutos para la primera Levantá.
Vuelves a tu barrio de Santa María. El llano es una algarabía nazarena. Hemos cumplido con nuestra estación de penitencia. Los costaleros llegan exhaustos, pero con ganas de seguir cargándote más tiempo. Entre tus hermanos te posas a esperar a tu madre. Lentamente van llegando el resto de nazarenos. Sus capirotes se van desatando. Quieren observa con total plenitud lo que se va a presenciar allí. Ya asoma la Virgen de la Encarnación. Su rostro parece iluminarse cuando te ve. Con nerviosismo y alegría os acercan y al compás de la música os mecen. Otra vez habéis conseguido que nuestros corazones palpiten agitados por tan bello instante que culmináis con un beso eterno.
Ya es la hora de volver a entrar en la Iglesia. Se producen sentimientos encontrados. De la felicidad de haber vivido con vosotros la mañana del Viernes Santos, pasamos a la pena de tener que esperar un año para volver a repetir estos momentos.


No es un adiós. Es un hasta luego. Los más valientes volveremos a estar esta tarde contigo, y esta noche, con tu madre. Para algunos puede que no sea lo mismo, pero para otros, el simple hecho de pasear contigo un ratito significa llenarnos de felicidad. Vosotros merecéis todo ello, porque sin ninguna duda sois el Rey y la Reina del Viernes Santo.

2’ Retirada de la Guardia

            Quedan apenas 3 minutos para que la pasión inunde el templo con la primera Levantá. Se nos empieza a crear un nudo en la garganta. La emoción está contenida. Todos los ojos están puestos en ti. Nadie ha podido evitar ser deslumbrado por la hermosura de tu túnica nueva. Hoy brillas más que nunca. No has podido elegir mejor momento para estrenarla, ya que este año estamos celebrando la declaración de Interés Turístico Nacional de nuestra Semana Santa.
Mientras tanto, los costaleros se aferran a su varal. Los nazarenos se ajustan el capirote. Continúa entrando gente. Unos procesionarán contigo. Otros quieren escuchar el primer “Arriba Jesús”. Otros vienen a rezarte. Y a otros les basta con contemplarte. Cada uno tiene sus motivos para estar ahora mismo aquí, pero todos tenemos algo en común. Estamos aquí por ti y por vuestra madre, la Virgen de la Encarnación. Porque…
Jerez de los Caballeros
es derroche y devoción
y es que la mañana del Viernes Santo
por las calles va el amor.
El amor de un nazareno
pues Él fue el hijo de Dios.
El llanto de tus cadenas
corta el aire de dolor.
Camino vas del calvario
entre plegarias y amor.
Hay una madre en silencio
que tras tus pasos ella llora
pues encarnó al que hoy sufre
y sin razón se condena.
Madre de la Encarnación
no sufras mi jerezana,
Ay si pudiera servirte y ser pañuelo en tus lagrimas,
ser consuelo de tu pena,
ser tus andas y ser morada,
ser estandarte o ser vara,
Cirineo del Nazareno de la cruz de nuestras faltas.
Jerez de los Caballeros
es reflejo de alabanza,
pues somos fieles a ti
Nazareno de mi alma.

            Ha llegado el momento que anhelábamos. A penas faltan unos segundos. Nuestra estación de penitencia ahora comienza. Ya vamos a caminar junto a ti.
Pueblo de Jerez. Hermanos de Jesús. Costaleros. ¡A este es!
¡Arriba Jesús!

Sermón de Pregones 2016. Por Sandra Carbonero Redondo



[1] Juan 18:37
[2] Marcos 27:24
[3] Mateo 27:25
[4] Juan 19:2
[5] Mateo 27:46
[6] Marcos 16:6
[7] Marcos 16:15-16
[8] Mateo 27, 22-23.26

jueves, 24 de marzo de 2016

HAY QUE SER COSTALERO Texto: Manoli Bancalero García



HAY QUE SER COSTALERO


Texto: Manoli Bancalero García

Foto: Antonio Rivera Carrasco.





Obnubilado va el costalero
causando estupor en la gente.
Pasito a paso, despacio,
pero no la vista al frente.
Porque ciego va el costalero,
sordo y mudo... como ausente.
Costalero de María,
¡cómo envidio tu suerte!
Pasión, fe, recogimiento,
es lo que me transmite tu cara
aunque tú no puedas verme.
Paz y sosiego, hermano,
cuando vas portando a tu madre,
no hay dolor ni sufrimiento
cuando el fervor es tan grande.
¡Respeto! ¡Silencio!
Dejad al costalero ausente.
Mudo, sordo y ciego.
En ese caminar pausado,
solo ante tanta gente.
Al pasar junto a mí,
me emociono
y no puedo contenerme,
en silencio rozo tu hombro
y ni mi contacto adviertes.
Ya te alejas calle abajo
casi no alcanzo a verte,
pero mi corazón trastornado
sigue envidiando tu suerte.
Porque tu sentir, yo lo quiero,
pero mi mente me advierte
que, lo primero es lo primero,
y hay que ser costalero
para sentir lo que tú sientes.

miércoles, 23 de marzo de 2016







COSTALEROS: ARRIBA JESÚS!






Mi homenaje a los costaleros de ayer, de hoy y también a los de mañana.


Texto: Manoli Bancalero García.
Foto: Blas Bancalero Najarro (costalero de Jesús hasta que lo permitieron sus fuerzas)


Suspiros al alba que van al alba,
sentimientos encontrados,
corazones que palpitan emocionados.

A las puertas de Santa María
entre penumbras, difuminados,
pacientes los costaleros
aguardan el momento esperado.

A que esas puertas por fín se abran
y se inicie ,por impulso, el desenfreno,
para ser los primeros en llegar
a los pies del Nazareno.

Y un año más no va a estar solo,
lo acompañan sus costaleros,
que a la voz del capataz
y tras dos golpes certeros
se inicia el rito de la "levantá".


Costaleros: ¡ARRIBA JESÚS!
y Jesús roza el cielo con sus dedos.

Y lágrimas de terciopelo,
ruedan por las mejillas
de todos los costaleros.
Ya está " El Paso" en la calle,
va templado, va sereno...
De hombro en hombro
va pasando el Nazareno
y todos los hombros son uno:
el del padre, es el del hijo,
y el del hijo, del hermano,
y el del hermano, el del compañero
que camina pausado a su lado.
Y tras un largo año de espera
llegó el momento ansiado
por todos los costaleros
para vestirse de morado.
Emociones a flor de piel
recuerdos de tiempos pasados,
tiempos que nunca volvieron,
miradas de esos abuelos
que también cogieron "El Paso"
hasta que sus fuerzas lo permitieron.

martes, 22 de marzo de 2016

SALVE Texto: Manoli Bancalero.

SALVE

Texto: Manoli Bancalero.
Foto: Antonio Rivera Carrasco.

Dios te salve, señora,
madre amantísima de la Soledad.

Permíteme alumbrar la senda
que conduce hacia tu destino,
y bajo tu manto divino
acompañarte en tu caminar.

Poder remediar quisiera
el motivo de tu tormento
y que con ansia yo necesito,
pero...
no basta con querer... ¡no puedo!
luchar contra lo que ya está escrito.

Por eso...

Déjame madre ser tu pañuelo
y tus lágrimas enjugar,
poder auxiliar yo espero
ofreciéndo alivio y consuelo
en este aciago penar.

¡Madre mía, no estás sola!
tu hija contigo va
emocionada y agradecida
de tenerte presente en mi vida
alumbrando en mi caminar.

lunes, 21 de marzo de 2016

EXPORTANDO DEVOCIÓN…IMPORTANDO COFRADES




EXPORTANDO DEVOCIÓN…IMPORTANDO COFRADES

(publicado también en Anuario Junta Cofradías 2016)

Paso del Nazareno de Oliva de Mérida con las imágenes
 jerezanas antiguas del romano y cirineo 
del Paso de Jesús.
Foto Hermandad de la Santa Cruz de Oliva de Mérida 
Antonio M. Rivera Carrasco. Cronista de la Cofradía



EXPORTANDO DEVOCIÓN…


La grandeza de una Semana Santa se demuestra de muchas formas, en muchos detalles, y quizás uno de los más significativos es su capacidad de no encerrarse demasiado en sí misma y de abrirse al exterior, no solo para ser conocida, sino incluso de traspasar límites físicos y materiales para hacer llegar a otros lugares el acervo inmaterial que la caracteriza y además hacer que cale en aquellos lugares a los que por uno u otro motivo llega.


En la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Jerez podemos encontrar multitud de ejemplos, pequeños detalles de nuestras costumbres que viajan a lugares lejanos. Sin ir más lejos, el mismo día que se recibía en la localidad la esperada noticia de la Declaración de Interés Nacional, dos hermanos de la cofradía, uno de Bilbao y otro de Tenerife, compartían a modo de despedida en el aeropuerto de la ciudad canaria una perrunilla, emplazándose para verse el Viernes Santo.


Hoy queremos mostrar un caso muy curioso y llamativo que trasciende esos pequeños detalles. Para ello nos trasladamos a la localidad pacense de Oliva de Mérida, donde hemos hablado con Cayetano Tamayo y Cristian Benítez Gómez.


Cayetano Tamayo nos comenta que él y Antonio Miguel Pita Moreno se hicieron hermanos de la Cofradía de Jesús Jerezana en el año 2007 a través de unos amigos de la Cofradía, Manuel Hernández y Javier Martínez. Además junto a Cristian y otras 5 personas de Oliva de Mérida que también se hicieron hermanos comenzaron a venir a sacar el Paso de Jesús cada Viernes Santo a Jerez de los Caballeros. Hasta aquí todo puede parecer normal pero se da la circunstancia de que Cayetano es vice-hermano mayor de la Hermandad de la Santa Cruz de Oliva de Mérida, Cristian y Antonio también son miembros de su Junta Directiva, siendo el resto de los que vienen a Jerez hermanos del Paso del Nazareno que tiene la cofradía de Oliva.

Tras venir varios años, en 2011, por la amistad y relación con miembros de la Junta de nuestra cofradía, los miembros de la cofradía olivera deciden formalizar una petición para que se les ceda uno de los romanos antiguos (s. XVIII) de nuestra cofradía y que desde 2009 fue sustituido, junto el resto de imágenes secundarias. El romano acompañaría a la talla del paso del Nazareno con la cruz a cuestas. La petición fue aprobada por nuestra Junta de Gobierno y desde entonces el Romano ha ido cada Semana Santa a Oliva de Mérida para procesionar el Jueves Santo por la noche en Oliva. Finalizada la procesión el grupo que decimos viaja a Jerez para llegar en plena madrugada y estar listos para llevar a Jesús Nazareno, acompañados por otro grupo de amigos y familiares de su pueblo que vienen a ver la procesión.


El romano ha sido bautizado en Oliva cariñosamente como Manolito, y el pasado año se incorporó a la cesión también el antiguo Cirineo de Jesús, agrandando el conjunto del paso de Oliva. Tras la Semana Santa, las imágenes vuelven a Jerez.


Y aquí no queda todo, ya que en los últimos años, no solo las imágenes han viajado a Oliva de Mérida, sino que este grupo de costaleros, después de varios años cargando a Jesús, también han exportado algo muy característico nuestro y que resume todo ese acervo inmaterial del que hablábamos al principio ya que, en Oliva de Mérida, durante las “levantás” del Nazareno, también se puede oír una expresión muy reconocible por cualquier Jerezano, ya el nazareno de Oliva de Mérida es levantado al grito de “Arriba Jesús”, de boca de aquellos que portan también al nazareno jerezano, una expresión que con el tiempo, seguro acaba calando entre el resto de portadores.

Paso del Nazareno de Oliva de Mérida con las imágenes jerezanas del romano y cirineo 

del antiguo Paso de Jesús. Foto Hermandad de la Santa Cruz de Oliva de Mérida 

Cayetano nos hace llegar una nota:


“en nombre y representación de esta humilde Cofradía de La Santa Cruz de Oliva de Mérida, queremos felicitar a la Cofradía Nuestro Padre Jesús de Jerez de los Caballeros por el más que merecido reconocimiento de ser declarada su Semana Santa de Interés Turístico Nacional, siendo para mí la mejor Semana Santa de España, a la que además tengo el orgullo y privilegio de pertenecer como hermano. Solo tengo palabras de agradecimiento a la maravillosa gente de ese pueblo y de esa Cofradía que un año tras otro nos recibe con la mejor sonrisa y nos hace sentir como uno más de esa familia de cofrades de Nuestro Padre Jesús. Igualmente consideramos un honor que las imágenes jerezanas puedan procesionar por las calles de nuestro pueblo en la noche del Jueves Santo y gracias a la Cofradía Nuestro Padre Jesús de Jerez de los Caballeros, la Semana Santa de Oliva de Mérida es cada año más bonita y mejor haciéndolo posible gracias a vuestra colaboración sin ánimo de lucro alguno, por lo que solo puede decir gracias y ARRIBA JESUS.”


…IMPORTANDO COFRADES
Para la segunda parte de este artículo, nos trasladamos ahora a Sevilla. Reproducimos una carta que nos llega desde Triana que ilustra a la perfección el latir de nuestra semana grande y que hemos querido plasmar en el título.
“Para empezar, gracias. ¡Un millón de gracias!
Me voy a permitir la licencia de llamarla “Elo”, la madre de mi amigo Manolín.
Gracias por su jovialidad, por su alegría de vivir, por ser “echá p'alante”, porque ama las plantas y es capaz de gastar escalones para mimar sus macetas. ¿Qué decir de su hospitalidad? Sencillamente, que la heredó de la Grecia de Homero. Elo: gracias por tu casa, por tu conversación, por haberte conocido y haber conocido a tus hijos. Porque Manolo y yo seamos amigos, otra vez !gracias!
Todo empezó hace dos años, cuando Manuel nos convenció a mi mujer y a mí junto a Paula y Escarti, otra pareja amiga, para visitar su ciudad, Jerez de los Caballeros, en Semana Santa. Aceptamos!. Para mí que fue una encerrona, ya que una vez que pusimos pie en tierra jerezana me propone el muchacho procesionar en su cofradía:
·         pero tío, si yo no soy hermano!
·         No importa; tienes túnica
·         ¿y eso?
·         Una amiga no puede salir este año, si la quieres esta madrugada la túnica es tuya.
...y dije “sí”, porque las experiencias me las guardo siempre en los bolsillos. Jerez me conquista y la conquisto yo. Los idilios son cosa de dos. Sus calles, sus monumentos, sus esquinas y rincones, su caserío y sus fachadas, su gente, los amigos de mi amigo... los tengo tan míos y cercanos que me siento lugareño. Nada hay de extraño.
Cuando a la intempestiva hora que Nuestro Padre Jesús pone sus pies en la calle, me vi subiendo empinadas cuestas, a medio dormir, con esa túnica que se me enredaba entre las piernas... ¡llegar a tiempo! Gracias, querida Lola, por tu traje de nazareno.
Procesioné. ¿Quién era yo? Un desconocido explicando por qué estaba allí a los muchos que me preguntaban. Quien no me lo preguntó, pero me lo dijo, fue Nuestro Padre Jesús: “sevillano, el año que viene te quiero ver aquí para que me ayudes a llevar la cruz”. Gracias a Jerez, a sus caballeros y a su caballerosidad. Me habéis hecho de los vuestros. Gracias a todos aquellos y aquellas cuyos nombres no recuerdo pero que me hicisteis pasar, sin saberlo, sencillamente con vuestra franca naturalidad, momentos muy felices. A Alfonso Martín, que me reveló el secreto: “hasta que no sientas el peso de Jesús, ¡no serás cofrade!” ¡¡¡eso es conocimiento!!!
Manuel Martín, José Escudero "nano", Emilio "el niño" y Alfonso Martín Sousa.
Foto Antonio Rivera
...Y lo sentí. Al año siguiente, estrenando túnica, sentí sobre mis hombros la carga del paso. Feliz, porque el dolor debe ser solidario. Feliz de vestir y sentir el “morao” y el amarillo. Y, si Nuestro Padre Jesús quiere, ahí estaré hasta que mis años me lo permitan.


Del Cachorro,
Trianero,
de Jesús
y Jerez de los Caballeros
Así me siento. Gracias de todo corazón, jerezanos.
¡Arriba Jesús!


José Escudero “Nano

domingo, 20 de marzo de 2016

VIERNES SANTO JEREZANO (Poesía) AUTORA: Manoli Bancalero.







VIERNES SANTO JEREZANO (Poesía)
AUTORA: Manoli Bancalero.
FOTO: Paqui Márquez Benavides.


Madrugada de Viernes Santo
en mi tierra jerezana,
la muerte ya se te acerca
silenciosa, solapada.
En la puerta del Sol yo espero
que llegue la hora marcada,
¡las siete de la mañana, Jesús mío!
tu suerte ya está echada.
Y cuando las puertas se abren
y la luz de la aurora te da en la cara,
¡qué expresión de sufrimiento,
qué resignación en tu mirada!
A tus pies, ¡Jerez entero!
y en un silencio que nadie profana,
de pronto, ese grito desgarrado:
¡¡ARRIBA, JESÚS!!
Y lagrimas de sal derraman
tus hermanos y hermanas.
¡qué emoción más grande,
padre mío!
Las siete de la mañana...
Y comienza tu recorrido
por las calles jerezanas
y los costaleros mecen tu paso,
se enlazan ellos y aúnan brazos
y a la luz de los velones,
mi Jesús comienza el calvario.
Y cuando abandonas tu barrio
para adentrarte en la plaza,
un dolor muy fuerte
nace desde mis entrañas.
El encuentro con tu madre
hace que se me parta el alma
y ese beso y ese abrazo
que indica que todo acaba.
¡¡ARRIBA, JESÚS!!
Grita el pueblo emocionado,
ya no hay romanos con lanzas
que impidan que una madre
despida a su hijo esa mañana
en que su fín está cerca,
y se cruzan sus miradas...
el respeto y el fervor se palpan
entre las gentes que hay en la plaza.
Centenares de forasteros
que nos visitan por Semana Santa,
son testigos mudos de lo que pasa
un Viernes Santo por la mañana
en que todo es dolor y llanto
en mi tierra jerezana.
Mientras, Jesús prosigue su camino
y en su paso va al son que toca su banda,
trompetas y tambores marcan la marcha.
Y se turnan sus costaleros
para cargar el madero
y hacerle su aflicción más liviana.
Miro al hijo y miro a la madre
que en silencio lo acompaña,
y miro al pueblo que alumbra
las calles empedradas.
Y huele a incienso y a claveles
rojos sangre, esa misma que resbala
por el rostro del Nazareno,
el Viernes Santo por la mañana.

La nueva túnica de Jesús

Nueva túnica de Nuestro Padre Jesús Nazareno. 

Publicado en Anuario Junta Cofradías 2016. Antonio M. Rivera Carrasco 

Foto F. Jesús  Rodríguez Pérez


Este año el apartado de novedades lo acapara el proyecto de la nueva túnica de Jesús. Antes de hablar de él, queremos hablar de otro proyecto que ya anunciábamos el año pasado y que por fin, tras retrasarse más de lo previsto su elaboración, esperamos vea la luz en breve. El año pasado anunciábamos que nos encontrábamos trabajando, desde 2014 en una publicación sobre el incendio de Santa María de 1965 del que se cumplía el 50 aniversario. Durante todo el 2015 se ha continuado trabajando en él, incrementando la cantidad de colaboraciones y añadiendo más datos e información inédita al mismo, mucha de ella de tipo gráfico. Finalizado el trabajo en estos momentos se encuentra en fase de revisión y maquetación previa a los trabajos de impresión. Podemos adelantar nombres de colaboradores como Ricardo Martín Criado, Ricardo Robles Musso, Quini Vila Ramos, Rogelio Segovia Sopo, Manuel Martín,  David Triguero Berjano o Urbano Gómez que han aportado mayor dimensión al trabajo, cada uno acorde con especialidades concretas que dominan a la perfección. El trabajo hace un recorrido histórico, una primera parte sobre la evolución histórica del Templo hasta quedar configurado tal y como llegó al día en el que se produciría la tragedia, una parte donde se concentra la gran mayoría de las colaboraciones; una segunda parte que aporta una fuente nueva sobre lo ocurrido en la madrugada del 6 de marzo de 1965 y una tercera parte donde se explica todo el proceso de rehabilitación y restauración desde ese momento hasta el año 2015. Informaremos en distintos medios sobre su publicación.
El 31 de octubre de 2015 se presentaba en la Casa de la Cultura de la localidad el proyecto para realizar una nueva túnica para nuestro padre Jesús Nazareno.
La iniciativa parte del nutrido grupo de hermanos de paso de Jesús, más de 150 personas, que plantean la idea a la Junta de Gobierno de la Cofradía para su correspondiente estudio y aprobación. Ese proyecto va acompañado de la donación de un cuadro del paso pintado por el artista local Francisco Sabán Carmona con la idea de que su sorteo sirva para recaudar fondos para costear en lo posible dicha túnica.
La junta aprueba dicho proyecto siendo elegido para la realización el bordador sevillano Enrique Carrascal Pacheco. Tanto el pintor del cuadro como el bordador estuvieron presentes en el citado acto de presentación.
FOTO ANTONIO RIVERA CARRASCO

En la presentación, tras hablar sobre la importancia de la túnica y su significado,  hicimos un breve repaso a las túnicas que conserva Jesús hoy en día, ya que no hay noticias de otras que pudiera tener anteriormente dada la antigüedad de la imagen. Para ello diferenciamos entre dos tipos de túnica, la de camarín y la penitencial.
La túnica de camarín actual es la que , salvo ocasiones, suele tener puesta durante todo el año mientras  la imagen está en su retablo camarín; también se usa en algunas celebraciones como el Quinario, en la que lleva esta túnica más sencilla al igual que una Cruz al hombro más sencilla que la lleva en procesión o en el Besapié. La túnica de camarín actual fue donada por Antonio Barragán, Mari Escobar le hizo unos arreglos para ajustarla al cuerpo de Jesús y le puso puntillas en cuello y mangas. Tiene un sencillo bordado en oro en los puños, en la parte baja y en el cuello que se extiende hasta más abajo de la cintura.
foto Maximiliano Rivera
Hay imágenes de una túnica anterior de este tipo, con bordado y puntilla solamente en cuello y puños, que llevaba puesta  (bajo la túnica  principal) en el Besapié del año 1965 . La madrugada del 6 de marzo tras el Besapié, se declaró un incendio afectado como vemos a la imagen y a la manga izquierda de la túnica.

En cuanto a la Túnica procesional, actualmente se conservan 2 túnicas de este tipo, ambas con ricos y detallados bordados.
La más antigua  de  ellas, se desconoce fecha y autoría pero según la tipología del bordado, el Enrique Carrascal nos apunta que es muy probable que sea de principios del s. XIX y de escuela valenciana.
El Bordado de esta túnica  se extiende en las zonas alrededor del cuello hasta los hombros, desde los puños hasta media manga y desde la cintura, en forma piramidal hasta la base de la misma, rodeando el contorno hacía atrás. Destacan los motivos vegetales, formas que evocan  cornucopias florales y un rico y detallado trabajo.
1982, Jesús con túnica sin bordar mientras se finalizaban los
trabajos de bordado de la túnica que estrenaría al año siguiente.
 Foto facilitada por Antonio Morroncho
Esta túnica fue la habitual en los desfiles procesionales y Besapies durante todo el siglo XX, estando en uso hasta que en 1981, por el desgaste del color y mal estado de la tela en algunos puntos, se decide cambiar por una nueva.
Esta túnica se conserva en la actualidad como parte del ajuar de Nuestro Padre Jesús, usándose en contadas ocasiones, mientras  la imagen de Jesús está en su retablo camarín.

En el año 1981 una vez finalizada la Semana Santa, se inicia el proyecto para hacer una nueva túnica.
En junio  de ese año se compra un kilo de oro (por 63.000 pts) para bordar la nueva túnica. Se encargan del trabajo de bordado las Monjas del Convento de Gracia.
En 1981 se inician los trabajos  de bordado pero no están finalizados para la Semana Santa de 1982 con lo que veremos por primera vez a Jesús en procesión de Semana Santa con la túnica sin bordar, adornada con unas sencillas tiras doradas en puños y cuello.



Jesús con la nueva túnica. Archivo.
El libro de actas de la Cofradía recoge con fecha de 27 junio de 1982 que las monjas  de Gracia continúan el trabajo del bordado de la  nueva túnica de Jesús y con fecha de 1 febrero de 1983 los miembros de la Junta de Gobierno quedan para ir a ver la túnica.

La Nueva túnica se bendice y presenta en el Besapié de 1983, siendo la Semana Santa de ese año será  la primera que procesione con la nueva túnica.
El diseño del nuevo bordado sigue las líneas de la túnica anterior, con motivos vegetales repartidos por cuello, mangas, frontal en forma de pirámide y parte trasera de la túnica.
En el centro de la túnica, vemos como desde un ánfora, salen los motivos vegetales y florales que ascienden formando una pirámide hasta la cintura. Casi coronando, vemos un elemento novedoso respecto al diseño anterior que son los símbolos de la pasión de Jesús : Corona de espinas, lanzas y tres clavos.
En la sección de fotos antiguas incluimos este año fotos de distintas fechas con las diferentes túnicas que ha tenido Jesús.

Detalle del bordado de la túnica que hicieron las
monjas de Graciaen los años 80. Foto Antonio Rivera

En cuanto a la nueva túnica, en el acto de presentación del proyecto, Enrique, el autor de la obra, comentó que el origen del diseño fue un acto casual  “el dibujo de la túnica es un estilo muy presente en la hermandad, el estilo rocalla. Este estilo ornamental estuvo muy de moda en la época de Luis XV, caracterizado por sus líneas redondeadas evocando las volutas de las conchas y las hojas cuyos contornos son muy propios del Rococo.”
El artista, comenta que la  decisión sobre el diseño fue tomada tras una visita a Santa María para  reunirse con la Junta de Gobierno de la hermandad, según palabras suyas: "viendo que el retablo-camarín es de estilo rocalla, opté por este estilo para crear un conjunto armónico en el que conviviera el mismo estilo, conjugado a través de la madera dorada del retablo y los bordados de la túnica"
Enrique Carrascal Pacheco en acto de presentación junto
al borrador del nuevo diseño de bordado. Fto Antonio Rivera.


En cuanto al trabajo Enrique nos comenta que “La ejecución está siendo un proceso laborioso aplicando técnicas del bordado artesanal. Todo el trabajo se realiza de forma manual, típico en este tipo de quehaceres, con materiales nobles y usando  distintas técnicas, la gran mayoría de puntos antiguos y técnicas de las más elaboradas, como por ejemplo la cartulina, la hojilla, y todos estos mezclados entre sí.”
El bordador nos comenta al igual que hiciera el día de la presentación que en lo referente al patronaje de la túnica la nueva pieza guardará la misma sintonía de las ya existentes.
A fecha de entrega de este articulo a imprenta, los trabajos están ya avanzados, esperando ver la nueva túnica esta próxima Semana Santa incrementando el patrimonio artístico atesorado por la cofradía.  

Enrique Carrascal trabajando en la nueva túnica de Jesús. Foto Enrique Carrascal


Representación de la Junta de la Cofradía en una visita a los talleres de Enrique Carrascal para ver la evolución de los trabajos. 
Antonio M. Rivera Carrasco. Cronista de la Cofradía.