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jueves, 28 de abril de 2011

Sermón de Pregones 2011 (textos)

SERMON DE PREGONES 2011
MADRUGADA DEL VIERNES SANTO

Emilio Ceballos-Zúñiga Rodríguez.
Hermano Mayor de la Cofradía.
Jerez de los Caballeros a 22 de abril de 2011.

Esto no será un Sermón de Pregones, no me siento capaz de sermonear a nadie, por eso lo que aquí relataré intentaré que sea un Pregón de Sermones. Comencemos.

“Guarde tu cante, cantaor
Que tu saeta de fe
Aunque la cubras de amor
Se hace en tu boca dolor.”

Hermanos en Nuestro Padre Jesús Nazareno:

Este es el sexto día de la Semana Santa de Jerez, Semana en la que todo el pueblo se conjura para sacar sobre sus hombros la pasión, muerte y resurrección de Jesús,  para mostrarla a todo el mundo, para que seamos conscientes de lo que hizo ese hombre, hijo de Dios, por la humanidad, y los jerezanos lo queremos expresar a los cuatro vientos.
Y hoy, mañana y tarde, le toca a Jesús Nazareno con la cruz a cuesta, rodeado de romanos que lo llevan al calvario donde le van a dar muerte, haciendo escarnio y burla de su persona, sin importarle su sufrimiento de hombre, tanto físico como moral, y todo eso aún sabiendo que era inocente ¡Pilatos hasta se lava las manos queriendo que esa muerte no caiga sobre él!. Ahora vendrá el pregonero a cantarnos la sentencia y el angel nos cantará la verdad de esta situación, nos dirá que era inocente, y nosotros, cofradía que tenemos en depósito esta tradición, año tras año revivimos la escena para que todos sepan lo que Jesús hizo por nosotros.
La saeta, que son dardos al corazón, habla con la voz del pueblo.

“Cargado con el madero
Y coronado de espinas
Hacia el Gólgota camina
El inocente cordero
En la tercera caída
Y con movimiento del suelo
Las piedras se conmovían
Y se estremecen los cielos”

La cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, asumimos como Padre, a ese Jesús por el que se estremecen los cielos, en algún momento de nuestra larga historia cofrade, hace siglos se decidió que esta hermandad, que en aquel entonces se llamaba de Jesús Nazareno,  cambiara su nombre por “de Nuestro Padre Jesús Nazareno”, y creo que tuvieron buen acierto, por que lo que hicieron fue reconocerlo como padre y ¿Qué padre no se sacrifica por su hijo?, y Jesús se sacrificó por nosotros para redimir nuestras culpas, sacrificio en cuerpo, sentimiento y dolor de hombre, ese es el mayor sacrificio que se puede hacer por amor dar la vida por los demás, por sus hijos, y nosotros sabemos bien que la dio. Ya a la tarde, otra vez a las siete, a nuestro padre Jesús y a María de la Encarnación lo acompañaran el paso que llamamos del calvario y el Santo Entierro, Jesús descendiendo de la cruz y llevado al sepulcro en la urna, consumado el sacrificio de amor, y detrás vendrá la “Muerte Pelá”, quien nos expresa lo que significa todo esto, lo que significa, en definitiva, ese sacrificio por amor, que no es otra cosa que la victoria de la Cruz sobre la muerte, Jesús en su sacrificio nos redime del pecado.
Y Jesús siempre lleva tras sus pasos, compartiendo dolor y sufrimiento, a María su madre, ¡que pena más grande debió sentir esa mujer cuando veía la injusticia que se hacía con su hijo!  Que sin solución iba a la muerte y una muerte injusta, pero si veis, si miráis a María de la Encarnación os daréis cuenta que su expresión es la del dolor sereno y resignado de una madre, el dolor de esas mujeres que ya han llorado tanto que ni lágrimas, ni llantos les quedan, y en la noche de este Viernes ¡qué mejor imagen que la de la Soledad!, muestra del dolor y la pena, y acompañada en su duelo por las calles de Jerez por cientos de mujeres en un recogido silencio.

“Madre mía de la Soleá
¡Que cara de pena llevas!
¡Que no se te pué aguantar!
Porque a tu hijo lo llevan inerte
En una cajita de cristal”.

Hermanos de esta cofradía soportarán sobre sus hombros esa angustia de la Madre, esos dolores del Hijo, hermanos, porque todos somos hermanos, que no pueden ser costaleros, no son los de esta cofradía costaleros, si no portadores, portan, comparten y soportan los sufrimientos de Jesús y María.

“Mecerlos bien, jerezanos
Despacito y con dulzura
Para que el dolo soberano
Lo tenga así más liviano.”

(TAMBOR SALEN LOS ROMANOS Y EL PREGONERO PARA LEER EL PREGON).
 (LLEGA EL PREGONERO CON LOS ROMANOS, ESTOS CAMBIAN LA MARCHA A LENTA Y SE INICIA EL PREGON DE LA SENTENCIA DE PILATOS)
Sentencia de Pilatos
Yo, Poncio Pilatos, juez
del Sacro Romano Imperio,
Presidente de Judea,
por nuestro Cesar Tiberio
el año Décimo octavo
de su acertado Gobierno
a veinticinco de Marzo,
decreto, mando y ordeno:
Sufra el último suplicio
el reo Jesús Nazareno,
siendo en una cruz clavado,
en un lugar destinado
a cumplir este tormento
sirviendo así de escarmiento
a todo hombre malvado,
para que nadie sea osado
levantarse contra el Cesar
que lleve la cruz a cuestas,
que muera entre dos ladrones.
Que nadie de esto se asombre
porque siendo un puro hombre
dijo hacerse el Hijo de Dios,
ese testimonio dio
el Pontífice a su gente
pidiendo a voces su muerte.
Con milagros engañosos,
enredador, mentiroso,
endemoniado, embustero,
enemigo declarado
del Cesar, Dios y Senado.
Por eso lo han condenado
a muerte de cruz al infame.
Pues que tan mal ha obrado,
quien tal hizo que tal pague.
(Concluido el Pregón de Pilatos cambia el Tambor a Marcha Ligera y se realiza el cambio de la Guardia y la retirada del Pregonero).

El pregonero ya ha cantado la sentencia de Pilatos, que a sabiendas de su injusticia, ¡se lavó las manos porque sabía que nuestro Padre era inocente!,  lo entregó a los soldados para crucificarlo, y además, en la sentencia, justifica su decisión, pero ¿cómo va a condenar a muerte a un justo?, la condición humana es así, quiere ocultar la injusticia en adornos y con explicaciones, pero la voz del Angel hará justicia, el Angel de Dios, que no puede mentir,  nos va a desvelar la verdad  de lo que está pasando y es que ¡esta es la mayor injusticia que jamás se ha visto en el mundo! nos dirá, porque a la justicia humana no le importa la injusticia si contenta al poderoso, y por eso va Jesús camino del calvario.

“La cruz que vas arrastrando
No la puedes sostener
Tus piernas ya están temblando
Pero sigues caminando
Paso a paso y sin podé.”

Como nos dice otra saeta popular, de esas que salen con voz desgarrada de dentro del corazón, para describir ese camino al calvario, camino a la crucifixión. Jesús que fue abandonado hasta por los suyos, como nos dicen los evangelios: Pedro  niega conocerlo por tres veces. Y todo esto sigue siendo reflejo de la condición humana, Jesús lo sabía y a pesar de eso aceptó el sacrificio, quizás nos tengamos que preguntar sinceramente si eso nos ha cambiado en algo, ese sacrificio merece una reacción por nuestra parte.

INTERVENCION DEL ANGEL
Y esta es la mayor injusticia
que jamás se ha visto en el mundo,
pues llevan a crucificar
al Hijo de Dios natural
y de las purísimas entrañas
de María Santísima.
Porque quiso hacerse hombre
y llevar sobre sus hombros
el peso de nuestras culpas.
Sanando a los enfermos,
resucitando a los muertos
y enseñando a los ignorantes
la verdad de la Doctrina.
Por eso le han condenado
a una muerte afrentosa,
por odio envidia y furor
y respeto de la tierra.
¡Esta si que es la verdad!


Y esta es la verdad, lo ha dicho el Ángel, que el hijo de Dios va camino de la cruz cargado en el madero con el peso de nuestras culpas, a una muerte injusta, y sabemos que es injusta por la envidia que generaba Jesús en los que poseían la certeza de la interpretación de la Ley judía y por la pasividad de Pilatos, que prefirió cargar con su muerte antes que enfrentarse a los poderosos. Y lo peor es que Jesús todo esto lo sabía, sabía qué iba a pasar, ¡que dolor tan intenso ese que se conoce!, el sufrimiento es doble cuando se piensa en lo que se le viene y cuando se padece. Los azotes, la corona de espina, las llagas, el madero sobre el hombro, las risas y las burlas, los clavos horadando la carne... y nuestro Jerez, fiel a su arraigada fe católica, termina la cuaresma representando la Pasión de Jesús. ¡Qué hermosa manera de reflexionar y ver el precio con el que el hijo de Dios nos rescató del pecado y de la muerte! Sin duda contemplando las imágenes de la Pasión de Jesús, podemos apreciar el ensañamiento contra Él, y a la vez cómo la debilidad de Jesús se convirtió en la fuerza irresistible del amor.

“Al son de roncas trompetas
a la voz del pregonero
el pueblo se escandaliza,
el pueblo se alborotaba
de la muerte amarga del Nazareno.”

Saeta que cantaba Manuel Torres con hondo sentimiento, sentimiento que también está en la condición del pueblo,  el reconocimiento del sacrificio y el dolor por ese sacrificio.
Ahora nos toca a nosotros, nos toca teñir las calles de Jerez de morao, del color del Nazareno, acompañados de los sones de la Agrupación Musical de la cofradía, de los cirios y de las velas encendidas, de los romanos con su monótono paso y su monótono tambor, con la monotonía de siglos de toque y de ceremonias.
Jesús acude a su sacrificio resignado y convencido, cordero expiatorio, con la cruz sobre sus hombros, cruz de dolor, de pena, de culpas ajenas, siquiera ayudado por el Cirineo, con cuatro romanos que lo instigan, uno de ellos a caballo, ese es nuestro Paso. Y Jerez nos espera, sabe que “el Paso” sale a las siete de la mañana, justo a las siete de la mañana, y por la puerta del Sol, después que acabe los cantos del pregonero y de la buena mujer, más tarde la oiremos de nuevo en la plaza, dándole voz a la escenificación del Encuentro, ¡que hermosas tradiciones! Y que hermosas son estas personas que lo hacen posible.
¡Que sentimiento del pueblo desgañitado!

“Ese que caío está
Con la corona de espinas
Y la cara ensangrentá
Quiere seguir su camino
Porque nos quiere salvar”

Cada primavera jerezana es distinta, es una explosión de colorido, de aromas, de fe por nuestras calles, cada año con los mismos elementos, pero cada año diferente, y no solo me refiero a las reformas que las cofradías introducen, si no a todo el conjunto, sin duda cada año es nueva, distinta a las demás, con nuevas aspiraciones, con nuevos deseos, con nuevas esperanza, en Jerez es como si se iniciara un nuevo año, cuando llega esa semana se concluye un inmenso trabajo de doce meses, y al finalizar el Domingo de Resurrección, se comienza con el nuevo tiempo, sin duda en Jerez, en los Jerezanos durante la Semana Santa hay una renovación, y es para eso que se saca a la calle la representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo para que nos renovemos, y en el jerezano se cumple.
La Cofradía de Jesús tiene vocación de Jerez, ¡es muy hermoso sentirse jerezano!,  y por ellos, por los jerezanos tendría que haberse luchado por el reconocimiento de cuantos títulos se hubieran puesto a nuestro alcance, por ellos, por vosotros, no por nosotros los que estamos en juntas y esos menesteres, por vuestro esfuerzo, por vuestra ilusión y porque os  merecéis esa recompensa, por ese trabajo, año tras año, digo ¡Siglo tras siglo! desempeñado. ¿Qué sería de los que estamos en Juntas de Gobierno de Cofradías si no aparecieran los costaleros, los nazarenos para alumbrar o llevar los guiones o los miembros de las bandas con sus sones, las personas alumbrando?, en definitiva todos los que hacéis posible que nuestras procesiones salgan a la calle, por eso tendría que haberse luchado, igual que otros han luchado y han apoyado a otras ciudades, también y antes habría que haberlo hecho con Jerez. No me cabe duda que la religiosidad de Jerez está demostrada y certificada, no debería haber ningún problema para lo demás.
Cuanta gente hace posible que nuestras cofradías salgan a la calle, personas anónimas, que ponen toda su ilusión y sus ganas, que trabajan día a día en silencio, caen en mi memoria las camareras y quien no son camareras, porque les da igual eso de los títulos, solo lo que quieren es ayudar, que limpian la iglesia, mantienen el templo digno, que han colocado, digo colocado, elegido, negociado, comprado y colocado las flores, para que nuestros pasos luzcan  hermosos, con la hermosura de la condición humana, que han tejido los pañuelos nuevos de la Escolta Romana... ¡cuantas horas!
Y hoy vemos a Jesús rodeado de romanos, ¡que hermoso va!, y delante otra escolta, esta de aguerridos romanos de carne y hueso, jóvenes de aquí, que lo acompañan en su camino por estas calles, jóvenes que todo el año están alrededor de sus corazas, cuidando los escudos, lanzas y cascos, en definitiva reencuentro de amigos y de compañeros, de buena gente y con su encargado, que es como un buen padre para ellos. Estos muchachos que ahora hacen guardia delante de cada paso y luego, mañana y tarde, desfilarán ante Nuestro querido Padre Jesús Nazareno, como escolta.

Romanos que sois de Jesús
Y que cada Viernes Santo
Lo acompañáis a la cruz
Ayudadle en este paso
A Él que es rey de la luz

Ya se comienzan a oír los sones de la Agrupación Musical, sones de meses y meses de ensayo, sones de juventud, todos ellos jóvenes que han decidido estar aquí, como los jóvenes costaleros y los jóvenes nazarenos y nazarenas alumbrando, y los jóvenes romanos, todos ellos prefieren acompañar a Nuestro Padre Jesús y a María de la Encarnación, en lugar de estar de botellón, ¡vendita juventud!, ¿cómo me voy a creer eso de que ellos pasan de todo?, están aquí con nosotros y como nosotros, orgullosos, humildes y llenos de fe.
Y los tambores redoblan y cantan las trompetas, para acompañar a su Señor y a su Señora, un año entero de ensayos, con nuevas melodías, y hasta algunas compuestas por ellos, lo que yo digo a los de Jesús no nos gusta lo fácil, nos gusta lo difícil, bendita juventud.
“Por el llano de Santa María
Va despacio el Nazareno
Carga en sus hombros la cruz,
Siente el peso del madero.
Redoblan al fondo tambores,
Lanzan acordes al cielo
Son melodías de “tu banda”
Ntro. Padre Jesús Nazareno.”

Versos que aparecen detrás de la postal que se repartió en marzo, conmemorativa de la bendición de la nueva bandera de la Agrupación Musical, el diseño de Carlos Correa y la realización de Luis María Herrera, jóvenes artistas locales. Y es que nos gusta apostar por los Jerezanos, también las corazas de la escolta romana están hecha en Jerez por  Eduardo Pozo, nos ha regalado, digo, os ha regalado la mano de obra, también se han arreglado las andas de San Juan y La Magdalena con la generosidad de Miguel, entreverao de extremeño y catalán y rematadas por  Joseli,, siempre alrededor de su virgen de la Encarnacion, Joseli también ha retocado la de la Muerte Pelá, todos ellos de Jerez, y es que en Jerez hay mucho arte, y esta cofradía apuesta por Jerez y por su gente, ¡qué difícil es ser profeta en tu tierra!, pero nosotros queremos a nuestros profetas.
Hay una cosa que me causa mucha desazón y es la duda de la fe de los cofrades de este pueblo, que es como dudar de la fe de Jerez, y sobre todo de la fe de los de esta cofradía y yo a esos les digo que vengan aquí, que vean, que nos vean, a estas gentes del pueblo con su fe humilde, esa incomprensible fe que entiende que con el rezo, el sacrificio, el alumbrar a una imagen, representación del hijo de Dios o de su Madre, seres celestiales que lo pueden todo, ellos se van a fijar en esos ruegos y van a poner una especial atención en sus dificultades para ayudarles y poner un poco de remedio y consuelo a sus penurias, sin duda es una fe sencilla, que no entiende de teología, si no que ponen toda la confianza de su corazón en Jesús y en María su madre, creen firmemente lo que dicen los evangelios que Él dijo “pedid y se os dará”.

“Yo soy mu pobre
no tengo bienes ninguno
soy pobre y no tengo bienes
yo mi corazón te pio
tú que tanto poder tienes
sólo salud pare mío
pa verte el año que viene.”
Y pienso en lo que Jesús hacía, a quien se arrimaba, según nos cuentan los evangelios qué decía sobre los custodios de la Ley Judía, de los sacerdotes y escribas, y nos dice que Jesús estaba, fundamentalmente, con los humildes, aunque realmente estaba con todos, y que cuestionaba a los que creen que lo saben todo, atendía a los apestados de la sociedad, perdonaba a las pecadoras públicas, actuaba contra los que decían que eran poseedores absolutos de la interpretación de la Ley, y parece que no compartía las excesivas rigideces y el exceso de normas de la Ley Judía, pero sobre todo lo que predicaba, en lo que sí insistía era en el amor, lo decía y lo practicaba, ¡amor al prójimo!, da igual el cargo, la posición, lo bueno o malo que era,  y es que Jesús estaba con las gentes, gente como vosotros, nosotros, y yo me alegro de pertenecer al pueblo, de ser uno más de vosotros, en definitiva el pueblo sostiene a los poderosos, sin nosotros no son nada, y  sin duda, creo que vuestra fe es la más poderosa que existe, porque es fe que sale de lo más profundo del ser humano, de lo más profundo de los sentimientos.
Os veo a los que habéis corrido para coger pata, a los que estáis alrededor del paso para darle una tirá o diez, a las buenas cuadrillas que rodeáis a la virgen para llevarla al encuentro de su hijo, y después de recogida a casa, al Templo de Santa María, a los costaleros de San Juan y la Magdalena, a los nazarenos con los cirios, con los guiones, con los báculos, con las trompetas abridoras, con la cruz de guía, con los faroles, a las mujeres preparadas para alumbrar a su Jesús, a los romanos, a la agrupación musical, todos orgullosos y decididos porque ha llegado nuestra hora, la hora de acompañar y sacar nuestra fe y la de nuestros ancestros a la calle, ¡qué orgullosos estamos en esta cofradía de vosotros! y como no vamos a estar orgullosos si somos vosotros también.

“Paloma mía de la Encarnación
que en Jerez tienes tu nío,
para un instante tu vuelo,
y a tu pueblo preferío
dale alegría y consuelo.”

Otra saeta, esta a la Encarnación, María de la Encarnación, siempre detrás, siempre en segundo plano, acompañando a su hijo en la distancia, con tu cara serena, de ojos secos de lágrimas de tanto llorar, ¡lo que padece una madre por el sufrimiento de su hijo!, siempre en segundo plano, menos por la noche en su soledad, pero que vosotros os empeñáis tenazmente en que no esté sola, le acompañarán en su pena ciento, sobre todo, de mujeres, con calles llenas de velas alumbrando, filas interminables de luz que anuncian que la madre del hijo de Dios viene detrás en su duelo, todo esto acompañado de un silencio atronador, donde lo único que se oye son las instrucciones de los capataces, y los pasos, los interminables pasos de dolor y pena. Y como siempre en esta cofradía, una imagen tierna, cargada de significado, espectacular: en su recogida, cuando todas las personas, se quedan en el llano, ella se marchará lentamente mirándoles a la cara, ¡cuantos gestos!, ¡cuanta tradición!, esas son las señas de identidad de esta cofradía, de un pueblo, y debemos seguir luchando por ser jerezanos y de Jesús.

“Eres la mare de Dios
Eres reina y soberana
Que no te aflija el dolo
Porque mare de mi alma
Tú eres pa mi la mejor.”

Allá, a la tarde del Viernes Santo, otra vez a las siete, veremos el sacrificio consumado, a Jesús lo descolgarán del madero ante su Virgen de las lágrimas, otra escena de los evangelios, puesta sobre unas andas y llevadas por costaleros, costaleros que también  estáis aquí, porque venís ahora a coger a Nuestro, vuestro, Padre Jesús y a María y luego por la tarde os disponéis a sacar al calvario, y ponéis vuestro esfuerzo, a su servicio. Esfuerzo de costalero, santo esfuerzo de los costaleros de la Cofradía de Jesús.
Y a la siete de la tarde Jesús ha muerto:

Mare mía cuanto dolor
Jesús en la cruz ha muerto
Descienden al hijo de Dios
Para dar a María su cuerpo.

Detrás del Calvario, caminará dignamente el Santo Entierro, hombres y mujeres de luto, portando la urna con el cuerpo de Jesús, máximo respeto de personas que quisieron recoger el testigo del respeto al cuerpo yacente, pero tan costaleros de Jesús como los demás, y es que somos todos hermanos, todos a una.
Se consuma el gran misterio de amor de ese hombre-Dios, Jesús nazareno, y esta cofradía saca otra procesión, porque es distinta a la de ahora, a la de por la mañana, a la que ahora llevaremos por nuestras calles jerezanas, y también distinta a la de después en la noche. Es la Procesión Oficial, y de vez en cuando la Magna, Jerez tiene mucho arte y mucha fe, ¿Cómo si no se iban hacer todos estos esfuerzos y estos sacrificios?, y en la urna Jesús va muerto, lo llevamos con tristeza, y en el fondo estamos alegres, porque sabemos que resucitará, tenemos fe en que fue así, y con esa resurrección nos redimirá a todos, y eso lo decimos y creemos nosotros en morao.
Sí, teñimos a Jerez de morao y nazareno, de la mañana a la noche del Viernes Santo, hasta nos metemos en la madrugada del Sábado,  y nos gusta todo ese esfuerzo, que no, que a los de Jesús no nos gustan las cosas fáciles.

En la urna va muerto
El cuerpo de mi Jesús,
Madre que penita tengo,
Que lo mataron en la cruz.

¡Cuánto rebullicio en el templo!, aquí se abre las puertas de par en par, todo se hace cara a la gente, a nuestra gente, nos gusta hacer las cosas con vosotros, como siempre en Jesús. Los capataces dando instrucciones, los nazarenos cogiendo los cirios, los organizadores, los del “taca-taca” como les decimos, intentan organizar todo esto, ¡que ardua labor organizar a tanta gente!, y gente tan orgullosa como nosotros, y sin embargo lo logran, y solo es posible con un trabajo de preparación de muchos días, y la colaboración de todo el mundo, y lo logran, lo logramos todos. Es el colofón del trabajo de un año, ¡Que buenos compañeros que tengo!, me siento afortunado por compartir tareas con las personas que me acompañan en la Junta, las ganas que tienen de trabajar por la cofradía son inmensas, qué buenas gentes. Estoy seguro que acertaremos y nos equivocaremos en las decisiones, pero nuestro único fin es el bien de todo esto, no tenemos otro objetivo.
Pero no es cierto, me equivoco, esto no es el trabajo de un año, es un trabajo de siglos, nosotros, vosotros, recogemos lo que durante siglos se ha estado haciendo, todo eso está aquí, están con nosotros y son parte de nosotros, igual que en el futuro cuando otros vengan para sacar a Jesús y a María, también estaremos nosotros con ellos, junto a ellos y dándole fuerza, como a nosotros nos la dan ahora, porque esa es parte de nuestra fe y es que creemos que hay otra vida, y que no se acaban las cosas con la muerte, si no que es un tránsito necesario, como al nacer debemos salir por el útero de la madre con dolor y sufrimiento.
Faltan cinco minutos para que Jesús salga a la calle.
Las personas que venís a ver que pasa aquí, que venís todos los años, aunque sabéis que, mas o menos, todos los años pasa lo mismo, y queréis estar en todo este rebullicio, también nos sois imprescindibles. ¡Qué bonita toda esta vida!, el murmullo, las instrucciones de unos y otros, los cantos que han sonado aquí durante tanto siglos, el toque del tambor, el cambio de guardia con la voz del capitán de los romanos, en la puerta el toque de trompeta, aquí estamos como todos los años, sintiendo la falta de los que ya no pueden venir, y también ¡cuantos reencuentros!.
Se acerca la hora, la puerta del sol está abierta, la cruz de guía ya está en la calle, dentro de la iglesia filas de nazarenos que se confunden con todo el mundo, ya se acerca el momento en que saquemos por Jerez a Jesús, a Nuestro Padre Jesús Nazareno, nazareno y morao, que lo llevamos sobre nuestros hombros, sobre vuestros hombros ¡benditos hombros!, hombros de costalero.

Hoy llevo a Jesús en el paso
Mare pongo todo mi corazón
Bendito el  hombro con que cargo
Comparto el sufrimiento de Dios.

Decimos que como él llevó el peso de nuestras culpas, nosotros lo llevamos a él, sacando a la calle lo que dicen los evangelios, la expresión de amor llevada a su máxima expresión, y que misión más difícil nos encargó, que nos amáramos como él nos amó, miradlo, por amor a nosotros se dejó golpear, insultar, ir padeciendo con la cruz a cuesta y ser crucificado y muerto y nos dijo que igual debíamos amarnos entre nosotros, creo que son frases que ya oímos sin oír, pero si les prestamos atención tienen que remover nuestras entrañas, y entender que nada tiene importancia, que lo que debemos es mirar al hermano como hermano, como Él nos mira desde lo alto de las andas, y vosotros, nosotros sacarlo con el amor que ponéis cada año.
Así que está próximo el momento en que nuestra imagen titular salga por la puerta del Sol, están cerca las siete, ¡faltan tres minutos¡.

“Costaleros a mi señá
Pon toito el corazón
Al hacé la levantá
No vayáis a lastimá
Al cristo de la Pasión.”

Otra voz popular, otra voz ronca, seca y desgañitada que cantó esto.
Capataces estad preparados que ya pronto hay que hacer la levantá, los costaleros, vuestros compañeros, ya sienten la tensión del momento de que este hombre, hijo de Dios, haga, como año tras año, el camino al calvario, en esta primavera jerezana.
Capataces de la Virgen, estad preparados, que también está cerca vuestra hora para sacar a María al encuentro de su hijo, en la Plaza, donde la Verónica nos cantará con la voz de la tradición secular este momento de Jesús de Nazaret, donde San Juan y la Magdalena correrán a avisar a María, por eso capataces de San Juan y la Magalena, estad preparadas también vosotras, que esto ya ha empezado, volveremos a hacer lo que nuestros padres y abuelos han hecho durante siglos, le pondremos la misma pasión y ganas de siempre, Jesús nos mira y nos espera. Capataces estad atentos.

 “Por la puerta del sol sale
Jesús Nuestro Redentor
rodeado de sayones
como si fuera un traidor.”

La saeta, otra más, directa al corazón, directa a la persona. Ya está cerca el momento ya se oyen los sones de música, ya está repicando el tambor de la escolta, los nazarenos van alumbrando en su fila, las mujeres alumbrando se rezagan para estar lo más cerca posible de Jesús, como si quisieran tocarlo, los del taca-taca carreras van carreras vienen, son los nervios. Y vosotros costaleros ¡cuanta sana envidia siento de vosotros!, esos hombros ya apostados, preparados para levantar a Nuestro Jesús Nazareno, a Nuestro Padre, costaleros que sois uno, aquí no sois ni los de adelante ni los de atrás, ni los altos ni los bajos, si es que para que Jesús flote por las calles de Jerez tenéis que ser uno, levantar, tirar parriba todos a una, ni más ni menos, y ser todos uno en el paso, en el esfuerzo, los costaleros de Jesús sois uno. Los hombros de tantos siglos hoy están con vosotros, y vosotros representáis a tantos y tantos costaleros que han estado aquí, en tiempos mejores y peores, pero siempre aquí.
Ya la procesión está en marcha, todo se ha iniciado, como un año más, os esperan a vosotros, a estos buenos costaleros que año a año demostráis que cuando el trabajo se hace a una, compartido, no hay nada imposible, que dais lecciones, año tras año, a esos que dicen que lo saben todo, ¡qué van a saber!, los que sabéis sois vosotros, porque cualquier cosa se podría hacer si  arrimaran todos juntos el hombro, ¡nada sería imposible!, como esta cofradía que es una.
Lo debemos tener claro,  yo lo tengo: el Hermano Mayor es sustituible, la Junta de Gobierno es sustituible, pero vosotros sois insustituibles, todos vosotros desde las Trompetas abridoras a la Virgen, todos sois importantes, imprescindibles, andamos por estas calles jerezanas como uno, todos a la vez, sintiendo lo mismo, no nos confundamos, sin ser nadie más ni menos que nadie, todos por igual porque sentimos al mismo Jesús y a la misma María, ¡Bendita esta cofradía, y benditas sean sus gentes!
¡Hermanos falta un minuto para que El Paso salga a la calle!.

Nuestro Padre Jesús Nazareno
vas al calvario ¡quien te cargaría!
Llevas nuestras culpas en el madero
¡Junto a ti va tu cofradía!
¡Y con el hombro tus costaleros!

Costaleros estad preparados y atentos a la voz del capataz, es la hora, Jerez nos espera, ya son las siete de la mañana, ¡El Viernes Santo Jerez es morao y Nazareno!. ¡Costaleros de Jesús a una! (se espera a que se haga la levantá) … ¡Arriba Jesús!