Cofradía de Nuestro Padre Jesús - Jerez de los Caballeros

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lunes, 28 de febrero de 2011

SERMÓN DE PREGONES 2010 (texto íntegro)


SERMON DE PREGONES

SEMANA SANTA 2010
JUAN J. MARTINEZ TORVISCO
JEREZ DE LOS CABALLEROS

Jesús no pudo disfrutar de una vejez tranquila. Murió violentamente en plena madurez. No lo abatió una enfermedad. Tampoco fue víctima de un accidente. Lo ejecutaron en las afueras de Jerusalén, junto a una vieja cantera, unos soldados a las órdenes de Gayo Poncio Pilatos, máxima autoridad romana en Judea. Era probablemente el 7 de abril del año 30.

Según el calendario judío era el mes de Nisán del año 30, así gritó el pregonero, el centurión romano: "Abrid paso a Jesús Nazareno condenado a muerte de cruz". El reo avanzaba por una calle estrecha, empinada y tortuosa (calle que hoy los Cristianos llamamos Vía Dolorosa). Abarrotada de unos que saltaban de gozo, de otros que reían, aplaudían, insultaban y algunos lloraban y la comitiva subía a un montículo maldito: Gólgota, Monte de la Calavera, Monte Calvario. Cuenta la historia que Simón “El Cirineo”, cargó la cruz un trecho, porque los romanos temían que Jesús no pudiera llegar vivo al Monte Calvario, estaba muy débil, sin dormir, y con mucha pérdida de sangre, junto a Simón está la Verónica, otras mujeres que lloran, su Madre con pie firme junto a la Cruz y al final sobre las tres de la tarde todo ha acabado, el centurión que grita: «verdaderamente este era el hijo de Dios», aunque hay que decirle: ¡mentiste centurión!. No era el hijo. ¡Es el hijo de Dios!

Pero ¿quién fue Jesús?, ¿qué secreto encierra este galileo fascinante, nacido hace dos mil años en una aldea insignificante del Imperio romano y ejecutado como un malhechor cerca de una cantera, en las afueras de Jerusalén, cuando rondaba los treinta y pocos años?, ¿quién fue este hombre que ha marcado decisivamente la religión, la cultura y el arte de Occidente hasta imponer incluso su calendario?. Probablemente nadie ha tenido un poder tan grande sobre los corazones; nadie ha expresado como él las inquietudes e interrogantes del ser humano; nadie ha despertado tantas esperanzas y tantas pasiones. ¿Por qué su nombre no ha caído en el olvido? ¿Por qué todavía hoy, cuando las ideologías y religiones experimentan una crisis profunda, su persona y su mensaje siguen alimentando la fe de tantos millones de personas?.

(TAMBOR SALEN LOS ROMANOS Y EL PREGONERO PARA LEER EL PREGON)

En la Sinagoga, todos tenían los ojos fijos en Él (Lucas 4,20) y su fama se extendía por todas las regiones (Lucas 4,16). Su lenguaje era diferente al lenguaje de los hombres de su tiempo y los poderes religiosos de aquel judaísmo, y las intrigas de los políticos de Roma y las influencias de los poderosos de aquella sociedad decidieron matarlo. Él daba nacimiento a una nueva sociedad donde los más débiles importaban mucho, los más desfavorecidos eran defendidos, los más pecadores eran rehabilitados y los más abatidos eran levantados. Todo ello ponía en peligro los poderes establecidos.

Aquel hombre era un peligro. !! Reo es de muerte!, ¡Reo es de muerte!. Fue el grito unánime de los setenta y un “sacerdotes” del Sanedrín y el grito de aquellos aduladores políticos de Roma, en ese preciso momento comenzó el pregón de la primera Semana Santa de la Era Cristiana.

(LLEGA EL PREGONERO CON LOS ROMANOS, ESTOS CAMBIAN LA MARCHA A LENTA Y SE INICIA EL PREGON DE LA SENTENCIA DE PILATOS) PISTA2 HASTA HERMANOS COSTALEROS. 24’ 35’’

Sentencia de Pilatos
Yo, Poncio Pilatos, juez
del Sacro Romano Imperio,
Presidente de Judea,
por nuestro Cesar Tiberio
el año Décimo octavo
de su acertado Gobierno
a veinticinco de Marzo,
decreto, mando y ordeno:
Sufra el último suplicio
el reo Jesús Nazareno,
siendo en una cruz clavado,
en un lugar destinado
a cumplir este tormento
sirviendo así de escarmiento
a todo hombre malvado,
para que nadie sea osado
levantarse contra el Cesar
que lleve la cruz a cuestas,
que muera entre dos ladrones.
Que nadie de esto se asombre
porque siendo un puro hombre
dijo hacerse el Hijo de Dios,
ese testimonio dio
el Pontífice a su gente
pidiendo a voces su muerte.
Con milagros engañosos,
enredador, mentiroso,
endemoniado, embustero,
enemigo declarado
del Cesar, Dios y Senado.
Por eso lo han condenado
a muerte de cruz al infame.
Pues que tan mal ha obrado,
quien tal hizo que tal pague.

(Concluido el Pregón de Pilatos cambia el Tambor a Marcha Ligera y se realiza el cambio de la Guardia y la retirada del Pregonero)

Cuando algunos de los presentes oyeron la sentencia que condenada al Jesús de Nazaret, en Jerusalén año 30, con una sociedad religiosa y política corrompida, podrida, mentirosa, lujuriosa, opulenta y opresora en sus conciencias apareció un Ángel que defendía la inocencia del acusado, que anunciaba todas las obras buenas que había hecho en su corta edad, entre otras sanando enfermos y defendiendo a la mujer en una sociedad que las marginaba.

El Ángel habló a las conciencias de los asistentes la pura verdad.

INTERVENCION DEL ANGEL
Y esta es la mayor injusticia
que jamás se ha visto en el mundo,
pues llevan a crucificar
al Hijo de Dios natural
y de las purísimas entrañas
de María Santísima.
Porque quiso hacerse hombre
y llevar sobre sus hombros
el peso de nuestras culpas.
Sanando a los enfermos,
resucitando a los muertos
y enseñando a los ignorantes
la verdad de la Doctrina.
Por eso le han condenado
a una muerte afrentosa,
por odio envidia y furor
y respeto de la tierra.
¡Esta si que es la verdad!

Lo ha dicho el Ángel, esta sí que es la Verdad, es difícil acercarse a Jesús y no quedar atraído por su persona. Jesús aporta un horizonte diferente a la vida, una dimensión más profunda, una verdad más esencial. Su vida es una llamada a vivir la existencia desde su raíz última, que es un Dios que solo quiere para sus hijos e hijas una vida más digna y dichosa. El contacto con él invita a desprenderse de posturas rutinarias y postizas; libera de engaños, miedos y egoísmos que paralizan nuestras vidas; introduce en nosotros algo tan decisivo como es la alegría de vivir, la compasión por los últimos o el trabajo incansable por un mundo más justo. Jesús enseña a vivir con sencillez y dignidad, con sentido y esperanza.

Todavía más, Jesús nos lleva a creer en Dios como él creyó, sin hacer de su misterio un ídolo ni una amenaza, sino una presencia amistosa y cercana, fuente inagotable de vida y compasión por todos. Jesús nos conduce a ser de Dios como lo es él. Lamentablemente vivimos a veces con imágenes enfermas de Dios que vamos transmitiendo de generación en generación sin medir sus efectos desastrosos. Jesús invita a vivir su experiencia de un Dios Padre, más humano y más grande que todas nuestras teorías: un Dios salvador y amigo, amor increíble e inmerecido a todos.

“CARIDAD DEL GUADALQUIVIR”

SON LAS SIETE MENOS VEINTE PARA LEVANTAR EL PASO DE JESUS

En este momento se abre la Puerta del Sol, faltan solo veinte minutos para levantarlo, a las cinco de esta mañana cuando se abrió la puerta de la Iglesia, ocurrió todo rápidamente como siempre, no llega a un minuto y todo se decide. Pero cuando faltaban 5 minutos para las cinco, la hora decisiva se enciende la luz y los corazones empezaban a latir a un fuerte ritmo, la adrenalina se dispara y los costaleros se preparan para entrar, unos entraran por la derecha, la mayoría, los menos por la izquierda, tan solo quedan cinco minutos para que se abra la puerta de Santa María.

Kiko se prepara para tirar del fechillo. En esos cinco minutos hemos tenido tiempo de ver a Juanito Barrio, a Chiquilín, a Garín, a Andrés Sota o a Benavides, todos «hermanos de paso» costaleros de Jesús. Ese Paso que veis ahí, tiene mucha historia, esconde muchos misterios, de niños asomándose a las rejas, de novias que dejaban a sus novios para que fueran al paso, de maridos que se despedían de sus mujeres hasta la mañana del viernes. De trabajadores, como Julián Pantano que cerraba la taberna y se venía a la puerta, lo sé porque yo estaba con él. Lo he visto durante 37 años, lo he vivido otros tantos. He visto romperse el fechillo de la puerta, estaba allí cuando pasamos por debajo de la puerta grande, he visto caerse a muchos costaleros, romperse túnicas, jerséis y pantalones, he visto salir rodando por el suelo, romperse las rodillas y hasta dar cuatro puntos en el ojo. Pero Jesús siempre nos espera, siempre está ahí, está año tras año esperando que lo saquemos. Vosotros costaleros, sabéis de que estoy hablando, para quien no lo conozca, esta tradición se remonta a las noches de los tiempos. Dios quiso que fuera así. Jesús quiere que sea así, que nos lo disputemos que gane el mejor. Los jóvenes no respetan las canas ni la veteranía. Cada año es igual, hay que demostrar que eres más rápido que los otros, que eres más hábil, que tienes más picardía, aquel que llega primero obtiene el premio, sacar a «Jesús».

Al final llega nuestro capataz. Antonio nos entrega la almohadilla que te da derecho a sacar «El Paso», al final sabemos lo que hay que hacer. Una vez que Jesús está en nuestros hombros nos sentimos orgullosos de ser costaleros de Jesús, no se espera menos nosotros, los costaleros de “Jesús”. Unos tendrán la pierna del Señor, otros la pata del caballo, otros estarán en la esquina, esa posición es mala para las calles de Jerez tienes que subirte encima de la acera. Pero no somos los únicos, los costaleros de la Virgen también están orgullosos de llevar a la madre del Maestro, del Mesías, de la Luz que nos guía. Podemos presumir de llevar a hombros al Hijo y a la Madre, tenemos que presumir de ser la Cofradía más numerosa, tenemos que sentirnos con alegría de ver a Jesús en la calle, allí le llueven los amigos, ya no va solo con sus costaleros. Tiene cincuenta hombres delante y cincuenta detrás para los relevos. Qué alegría cuando “Nuestro Padre Jesús” sale a la calle. Siempre mirando al cielo para que no nos llueva, queremos lucirlo, queremos que todos lo vean, que los enfermos desde sus casas lo sientan pasar en su largo recorrido.

Jesús sabe que no lo vamos a abandonar, esto lo hemos transmitido de generación en generación, ya hay relevos familiares, Jesús espera que los más jóvenes se vayan incorporando, pero no hacemos buena pedagogía porque los viejos no nos queremos retirar y los jóvenes a veces no encuentran la oportunidad. Hay que dar un paso al lado y ser como lo fue Jesús, grande entre los grandes. Ser generoso, una vez dije que en la puerta hay mucho egoísmo, hoy digo, algunos en la puerta somos muy egoístas, yo el primero.

SON LAS SIETE MENOS CUARTO

Solo un cuarto de hora, y la puerta que mira a Oriente, donde el sol alumbrará el rostro de Jesús dejará pasar por su dintel al Nazareno, cuando miro hacia arriba y lo veo, con esa cara de sufrimiento no tengo por más que maldecir la frase que repitió el centurión romano: «Abrid paso a Jesús Nazareno condenado a muerte de cruz».

Apenas pudo disfrutar Jesús de la cena con los amigos y seguidores. Era la media noche, y se había retirado a orar al Valle del Cedrón, al pie del monte de los olivos cuando la guardia del templo lo detuvo. En ese momento, unos apóstoles cobardes huyen asustados a Galilea nadie lo defiende. Como en su interrogatorio ante el Sanedrín y Caifás como sumo sacerdote, Jesús está solo. En presencia de Pilatos también se encuentra solo y es al ir con la cruz al Monte Calvario cuando encuentra compañía de sus adeptos, los más valientes, otros han huido o se esconden entre la multitud, Jesús está más solo que nunca. Pero por las calles de Jerez se encontrará muy acompañado. Los costaleros no lo dejaremos solo, irá todo el tiempo con mucha gente delante y detrás, hay mucha gente para cogerlo, Jesús es de todos, es de Jerez, estamos orgullosos de toda la gente que se acerca para cargarlo, para acompañarlo, también de todas esas muchas mujeres alumbrando con velas delante de Nuestro Padre Jesús, su Madre, la Virgen de la Encarnación también va bien acompañada por costaleros, que año tras año la sacan para que se encuentre con su Hijo en la Plaza. Allí la voz de la Buena Mujer nos mostrará cómo se ensañaron con El, hasta dejarlo casi sin sangre y sin fuerza, se rieron, le calumniaron le vistieron con una túnica, le colocaron una corona de espinas y le dieron una caña como si fuera un Rey. No se rebeló, no se opuso, Jesús quiso cargar con su culpa. Pero su culpa de qué?, de hacer el bien, de ayudar a los pobres, de defender a las mujeres, de eso si era culpable. Era un peligro para aquellos judíos que con engaños mantenían una posición de privilegio ante la ocupación romana. ¿Qué ha hecho el profeta de la compasión de Dios para terminar en ese suplicio que sólo se aplicaba a esclavos criminales o a rebeldes peligrosos para el orden impuesto por Roma? ¿Qué delito ha cometido el curador de enfermos para ser torturado en una cruz? ¿Quién teme al maestro que predica el amor a los enemigos? ¿Quién se siente amenazado por su actuación y su mensaje? ¿Por qué quieren acabar con El a toda costa?. Poncio Pilatos nunca hubiera imaginado la repercusión de aquella Pascua judía, fiesta de la libertad para los hebreos que celebraban el éxodo de Egipto y su liberación de la esclavitud.

SON LAS SIETE MENOS DIEZ

No me gusta la Semana Santa, dicen quienes no la conocen, no la viven o no participan en cualquiera de sus múltiples presencias, decía el escritor latino Publio Siro "el que sólo vive para sí, está muerto para los demás". Cada vez queda menos para sacar al “cachorro” como algunos de mis compañeros le gusta llamar a Nuestro Padre Jesús. Por las calles de Jerez irá haciéndose la luz a medida que avanzamos con dirección a la Plaza. Allí, la ceremonia del Encuentro con su Madre. Es muy emotivo, para mí lo ha sido muchos años, la Carrera, con Jesús a hombros corriendo parece que los kilos no cuenten, luego frenada en seco del “Paso” y vuelta para esperar a la Virgen que aparece por la calle de la Amargura y recorriendo la plaza entrando por el lado que Valentina tenía el kiosko.

Las golondrinas revolotean en la Plaza de España alrededor de sus nidos de barro adheridos a la pared, fruto de su saliva para que su fijación sea perfecta.

Como rezaba el verso popular:

“Ya vienen las golondrinas
 con su pico tan sereno
a quitarle las espinas
A Jesús el Nazareno

Una mañana como esta, el prefecto lo había condenado a muerte como culpable de insurrección contra el Imperio. Su vida apasionante de profeta del reino de Dios terminaba así en el patíbulo de la cruz.

Pero, ¿qué había podido suceder para llegar a este trágico final? ¿Fue todo un increíble error? Jeremías ya lo había anticipado, «el Templo se había convertido en una “cueva de ladrones”». El gesto de Jesús de romper las mesas y de expulsar a los fariseos había ido demasiado lejos, los Sacerdotes y los soldados del Templo no iban a permitir lo que había ocurrido, no lo podían detener en público porque tenía miles de seguidores, por ese motivo esperarán un momento adecuado. Los romanos desde la fortaleza Antonia observan todo lo que pasa.

Se oyen los tambores con su sonido estridente, la escolta romana acompaña al “Paso” y marcan el ritmo a veces para poderlo mecer y llevarlo mejor, las mujeres, algunas descalzas van pegadas a Jesús como aquellas mujeres que le acompañaron en sus últimos momentos. Jesús tiene muchos seguidores pero su detención los ha asustado y sobre todo no quieren escuchar el fatídico sonido pronunciado por el centurión romano: «Abrid paso a Jesús Nazareno condenado a muerte de cruz».

SON LAS SIETE MENOS CINCO

Han pasado dos horas desde se encendió la luz de dentro de la Iglesia y los costaleros que estaban relajados se empezaron a poner tensos y a ir cogiendo las posiciones, sólo le pides a Dios no caerte, que entres bien y que Jesús te ayude a coger una pata. Cuando la puerta se abre por fin ves que todo está listo y que ahora toca no fallar, pero algunos estamos un poco mayores ya, Javier el año pasado le toco la peor parte, la rodilla, también tuve algo de ración yo, en fin queremos ser ejemplo del espíritu de sacrificio que hace falta para venir a la puerta, claro que se está mejor tomándote unas tapas en la Plaza, pero lo llevamos en las venas, la puerta es nuestra ilusión. Volviendo al Nazareno, sabemos que Jesús tuvo un trágico final, fue la crónica de una muerte anunciada. Se había ido gestando día a día desde que comenzó a anunciar con pasión el proyecto de Dios que llevaba en su corazón. La libertad de aquel hombre lleno de Dios resultaba inquietante y peligrosa. Su conducta original e inconformista les irritaba. Jesús era un estorbo y una amenaza.
Probablemente, la actuación de Jesús desconcertaba a casi todos, provocando reacciones diversas, pero el rechazo se iba gestando no en el pueblo, sino entré aquellos que veían en peligro su poder religioso, político o económico. ¿Por qué se convirtió en pocos meses en un profeta tan peligroso?.

FALTAN SOLO TRES MINUTOS PARA QUE EL PASO SEA LEVANTADO

Con el mismo tesón que hemos esperado toda la noche en la puerta hemos de esperar a que se vaya formando la procesión, nuestra Cofradía es grande, muy grande, la formamos profesores de universidad, abogados o veterinarios, agricultores, mecánicos todos somos hermanos de paso. Todos somos iguales ante los ojos de Jesús. Como iba a ser diferente si Jesús trató a todo el mundo por igual. Pero en esta mañana de Abril, el Señor nos pide algunas renuncias, como por ejemplo, a aquellas cosas que no nos son necesarias. Hoy como ha ocurrido en años anteriores, sacaremos a Jesús y lo  mostraremos al pueblo de Jerez, hoy luciremos nuestras mejores galas y presentaremos nuestra mejor cara, hoy el Nazareno se siente acompañado en ese camino que realizó hasta el Gólgota, y hoy más que nunca, nos sonará cruel la frase que anunció el centurión romano «Abrid paso a Jesús Nazareno condenado a muerte de cruz». Condenado, condenado inocente, pero condenado, a una muerte vil y cruenta, pero condenado. Hoy costaleros tenéis que demostrar el cariño que sentís por Jesús, llevándolo como no lo habéis llevado nunca, este “Paso” que han llevado nuestros abuelos, nuestros padres, nosotros y ahora nuestros hijos, este “Paso” hay que mecerlo, hay que mimarlo, hay que llevarlo en volandas. Que nadie diga que los hermanos de paso de Jesús, lo llevan de cualquier manera, hay mucho orgullo en nuestras venas.

FALTA UN MINUTO. LLEGO LA HORA

Nos vamos preparando, las almohadillas bien apretadas y bien atadas, las personas que estamos aquí nos preparamos para ver levantar el “Paso” a una sola voz, Antonio dará dos golpes con el mazo, uno de atención y el otro de ¡arriba Jesús!. Así este Sermón de Pregones va llegando a su fin, he querido contar la historia por un lado y nuestras vivencias por otro, lo que ocurrió, allá por el mes de abril, mes de Nisan del calendario judío y lo que va a ocurrir hoy que conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Celebramos este día para no olvidar lo que en un tiempo lejano ocurrió con un humilde galileo que su único pecado fue tratar de cambiar aquel mundo injusto que le tocó vivir y ahora como hace 2010 años abriremos paso al Salvador con la fatídica frase que perdurará por los tiempos pronunciada por el centurión romano: «Abrid paso a Jesús Nazareno condenado a muerte de cruz»
Levantemos el “Paso” con más firmeza que nunca, hermanos de paso, ¡costaleros! ¡¡ARRIBAS JESUS!!.



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